Salud Bucal en Adultos Mayores: Por Qué Afecta a Todo el Cuerpo
La boca suele quedar fuera de la lista de controles de salud. Uno se mide la presión, el azúcar y el colesterol, pero pocas veces piensa en las encías. Sin embargo, lo que ocurre dentro de su boca tiene efectos en el resto del cuerpo, y esa relación se vuelve más importante a partir de los 65 años.
Con los años aumentan los problemas de encías, la boca seca y la pérdida de piezas dentales. Nada de eso es inevitable ni es simplemente parte de envejecer. La mayoría se puede prevenir, y detectarlo a tiempo ayuda a cuidar la alimentación, el corazón y el control de otras enfermedades.
Qué cambia en la boca con los años
Varias cosas ocurren de manera gradual y muchas veces sin dolor:
Las encías tienden a retraerse y dejan expuesta la raíz del diente, que es más frágil y se caría con más facilidad.
La producción de saliva disminuye. La saliva protege los dientes, así que menos saliva significa más riesgo de caries y de infecciones.
El esmalte se desgasta después de décadas de uso.
El sentido del gusto cambia, y eso a veces lleva a agregar más sal o más azúcar a la comida.
La boca seca merece una mención aparte, porque muchas veces no viene de la edad sino de los medicamentos. Cientos de tratamientos frecuentes la producen como efecto secundario, entre ellos varios para la presión, la alergia, la vejiga y el ánimo. Si a usted le pasa, coméntelo en la consulta, porque suele haber alternativas o medidas para aliviarla.
Por qué su boca afecta al resto de su cuerpo
Este es el punto que más nos importa como clínica de atención primaria. Las encías inflamadas no son un problema local y aislado. Cuando hay una infección crónica en la boca, el cuerpo entero convive con esa inflamación.
Diabetes. La relación funciona en los dos sentidos. El azúcar alta favorece la infección de las encías, y la enfermedad de las encías dificulta el control del azúcar.
Corazón. La enfermedad de las encías se asocia con un mayor riesgo cardiovascular y comparte factores de riesgo con la presión alta. Puede repasar nuestra guía sobre cómo controlar la presión arterial con la alimentación.
Pulmones. Las bacterias de la boca pueden llegar a la vía respiratoria, algo especialmente delicado en personas mayores o con dificultad para tragar.
Alimentación. Masticar con dolor o con dientes flojos cambia lo que uno come. Muchas personas dejan de lado las verduras, las frutas y las carnes, y terminan con una dieta más blanda, con más harinas y menos proteína. Eso favorece la pérdida de masa muscular y la debilidad.
Señales que no debe pasar por alto
Ninguna de estas señales confirma nada por sí sola, pero todas merecen una consulta:
Encías que sangran al cepillarse.
Encías rojas, hinchadas o que se ven retraídas.
Mal aliento que no mejora.
Dientes flojos o que cambiaron de posición.
Dolor al masticar, o sensibilidad al frío y al calor.
Boca seca de manera persistente.
Llagas, manchas blancas o rojas, o cualquier herida en la boca que no cierra en dos semanas. Esta última merece atención sin demora.
Cuidados diarios que hacen la diferencia
No hace falta nada complicado. Lo que sirve es la constancia:
Cepíllese dos veces al día con una pasta con flúor y un cepillo de cerdas suaves.
Limpie entre los dientes una vez al día. Si el hilo dental le resulta difícil por la vista o por la destreza de las manos, existen cepillos interdentales y aparatos de agua que cumplen la misma función.
Tome agua a lo largo del día, sobre todo si tiene la boca seca.
Evite picar dulces entre comidas y reduzca las bebidas azucaradas.
Si fuma, dejarlo mejora mucho la salud de sus encías.
Visite al dentista con regularidad, aunque no tenga molestias. La enfermedad de las encías avanza sin dolor durante mucho tiempo.
Si usa dentadura postiza
Retírela y límpiela todos los días, y no duerma con ella salvo que su dentista se lo indique.
Revise que siga ajustando bien. Una prótesis floja lastima, cambia lo que usted puede comer y favorece infecciones.
Aunque no tenga dientes propios, siga revisando sus encías y el resto de la boca.
Cuándo consultar a su médico
Hable con su médico si nota:
Sangrado de encías que se repite.
Dolor de muelas o dientes flojos.
Boca seca persistente, sobre todo si empezó al iniciar un medicamento nuevo.
Dificultad o dolor al masticar o al tragar.
Pérdida de peso sin explicación, que a veces empieza por comer menos a causa de la boca.
Una llaga en la boca que no cierra en dos semanas. En este caso no espere a su próximo control.
Qué revisamos en su consulta de atención primaria
Su médico de cabecera no reemplaza al dentista, pero la boca forma parte del examen general. En la consulta revisamos sus medicamentos para ver si alguno le está secando la boca, evaluamos cómo se está alimentando y coordinamos con el dentista cuando hace falta. Si usted vive con diabetes, el cuidado de las encías pasa a ser parte del plan y no un tema aparte.
Cuide su boca como cuida el resto de su salud
Una boca sana le permite comer bien, hablar con comodidad y sonreír sin molestias. También le facilita el control de otras enfermedades. Vale la pena traer el tema a la consulta aunque le parezca menor.
En PHCA Medical Group atendemos a adultos mayores en Florida Central desde hace más de 30 años. Si busca atención primaria en Orlando que mire su salud de forma completa, estamos para ayudarle. Llame al (407) 442-2444 o programe su cita aquí.





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