Por Qué Cambia el Sueño con la Edad y Cómo Dormir Mejor
La forma de dormir cambia con los años. Muchas personas mayores de 65 notan que les cuesta más conciliar el sueño, que se despiertan varias veces durante la noche o que abren los ojos mucho antes de lo que quisieran. Es una de las consultas más frecuentes que recibimos.
Ahora bien, hay una diferencia importante que conviene tener clara. Que el sueño cambie con la edad es normal. Que usted duerma mal todas las noches y se levante agotado no lo es. Esa distinción importa, porque detrás de un mal descanso sostenido casi siempre hay una causa que se puede tratar.
Qué cambia en el sueño con los años
Con la edad, el reloj interno del cuerpo se adelanta. Por eso muchas personas mayores sienten sueño más temprano en la tarde y se despiertan de madrugada. Además, el sueño se vuelve más liviano, con menos tiempo en las fases profundas, así que cualquier ruido o molestia interrumpe el descanso con más facilidad.
Estos cambios son parte del envejecimiento y por sí solos no son una enfermedad. Lo esperable es que usted siga necesitando una cantidad de horas parecida a la de siempre y que, al levantarse, se sienta descansado.
Dormir mal no es parte normal de envejecer
Este es el punto que más nos interesa señalar como clínica de atención primaria. Muchos pacientes llegan a la consulta dando por hecho que dormir mal es el precio de los años y que no hay nada que hacer. No es así.
El insomnio que se sostiene en el tiempo suele tener una causa detrás, y muchas veces esa causa tiene solución. Además, el mal dormir no es un tema menor. Se asocia con más caídas, con problemas de memoria y concentración, con peor control de la presión arterial y del azúcar en la sangre, y con un ánimo más bajo. Si le preocupa el tema de las caídas, puede leer nuestra guía sobre cómo prevenir caídas en casa.
Causas frecuentes del mal dormir después de los 65
Cuando alguien nos consulta por insomnio, lo primero que buscamos es qué lo está provocando. Las causas más habituales son:
Medicamentos. Varios tratamientos comunes para la presión, el ánimo, la respiración o la alergia pueden alterar el sueño. Nunca los suspenda ni los cambie por su cuenta, pero sí comente el tema en su próxima consulta.
Dolor crónico, sobre todo de articulaciones o de espalda.
Necesidad de levantarse varias veces a orinar durante la noche.
Apnea del sueño, que se sospecha cuando hay ronquidos fuertes, pausas en la respiración y mucho cansancio durante el día.
Ansiedad, preocupaciones o duelo.
Café, té o refrescos con cafeína por la tarde. También el alcohol, que ayuda a dormirse pero fragmenta el sueño de la madrugada.
Poca exposición a la luz del día y poca actividad física.
Hábitos que ayudan a descansar mejor
Estas medidas son seguras para la mayoría de las personas y suelen dar resultado cuando se sostienen algunas semanas:
Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, también los fines de semana.
Reciba luz natural durante la mañana. Una caminata corta, si su médico se lo permite, ayuda al reloj interno y al ánimo.
Si duerme siesta, que sea corta y temprano en la tarde.
Evite la cafeína después del mediodía y no use el alcohol para dormir.
Cene liviano y deje pasar un par de horas antes de acostarse.
Reduzca los líquidos en las últimas horas de la noche si se levanta seguido al baño.
Mantenga el dormitorio oscuro, fresco y silencioso, y apague el televisor y el teléfono un rato antes.
Si no logra dormirse, levántese, haga algo tranquilo con luz tenue y vuelva a la cama cuando tenga sueño.
Una advertencia que nos parece importante. Los somníferos, incluso los que se venden sin receta, no son inofensivos en los adultos mayores. Aumentan el riesgo de caídas, de confusión y de somnolencia durante el día. No empiece ninguno sin hablar antes con su médico.
Cuándo consultar a su médico
Pida una consulta si usted o un familiar nota:
Dificultad para dormir varias noches por semana durante un mes o más.
Cansancio o somnolencia durante el día que interfiere con sus actividades.
Ronquidos fuertes con pausas en la respiración, o despertares con sensación de ahogo.
Necesidad de levantarse muchas veces a orinar.
Piernas inquietas o molestias que le impiden quedarse dormido.
Tristeza, ansiedad o desgano que aparecen junto con el insomnio.
Qué podemos hacer en la consulta
Su médico revisa su historia, sus medicamentos y sus horarios, y busca causas que se puedan corregir. A veces el cambio es tan simple como mover el horario de una pastilla. Otras veces hace falta estudiar un ronquido o tratar un dolor que no lo deja descansar. El abordaje del insomnio en adultos mayores empieza casi siempre por los hábitos y por corregir la causa, no por un medicamento.
Hable de su sueño en la próxima consulta
Dormir bien no es un lujo. Es parte de su salud, igual que la presión o el azúcar. Si hace tiempo que descansa mal, tráigalo a la conversación en su próximo control. Es un tema que muchas veces no se menciona por creer que no tiene solución, y casi siempre la tiene.
En PHCA Medical Group llevamos más de 30 años acompañando a los adultos mayores de Florida Central. Si busca médicos primarios en Orlando que lo escuchen con tiempo, estamos para ayudarle. Llame al (407) 442-2444 o programe su cita aquí.





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